“Porque” es una conjunción causal que introduce una oración subordinada. En este caso, se puede sustituir por otras locuciones causales como “ya que” o “puesto que”.
Estoy contento porque han publicado mi artículo.
Estoy contento, ya que han publicado mi artículo.
También se emplea para responder a las preguntas introducidas por la secuencia “por qué”.
—¿Por qué no hiciste lo que te pedí? —Porque no estuve en casa.
Por otra parte, “por que” puede aparecer en dos situaciones distintas:
- La preposición “por” junto con el pronombre relativo “que”. Aquí cabe la posibilidad de intercalar el artículo masculino o femenino.
La causa por (la) que te dije eso fue otra
No conoces los motivos por (los) que vine
- La preposición “por” y la conjunción subordinante “que”. Esto se debe a que el verbo, sustantivo o adjetivo necesita la preposición obligatoriamente.
Estaba preocupado por que todo saliese bien
Miraba más por que llegases a tiempo que por otra cosa